En México existen una serie de costumbres que pueden ser vistas como extrañas, pero en realidad encierran la mayor riqueza que tiene nuestro país, una cultura rica y diversa, algunas veces antiquísima, otras veces tan flexible y abierta que ha adoptado y reinventado ideas novedosas o simplemente divertidas.
Entre lo absurdo y lo mágico
Costumbres y rarezas mexicanas
El alcalde y la princesa lagarta
En el pueblo de San Pedro Huamelula, en Oaxaca, cada 30 de junio se celebra la boda entre el alcalde del municipio y una lagarta. Se trata de una tradición con más de cinco siglos de antigüedad. La ceremonia celebra la paz alcanzada entre los chontales y los ikoots de San Mateo del Mar. Según la tradición oral, los ikoots tenían el poder de convertirse en animales, la alianza entre las dos naciones se logró con el matrimonio entre un antiguo rey chontal y una princesa ikoot que viajó desde el mar hasta el río convertida en caimán.
Cada año, un grupo de pescadores y representantes mareños llegan a San Pedro para entregar a la princesa y vigilar que sea bien cuidada. La lagarta es bautizada y vestida con trajes típicos, se pasea por el pueblo y baila con la comunidad. Vestida de blanco se celebra su boda con el alcalde quien sella la unión con un beso y un baile frente a todo el pueblo.
Este rito no sólo simboliza la unión entre pueblos originarios y su profunda conexión con la naturaleza, sino que también representa una petición colectiva de abundancia para las cosechas y la pesca.
Riqueza cultural
Tradiciones de México
Extraña afición por barrer
Cualquiera que haya caminado por la Ciudad de México en la mañana se habrá dado cuenta de que los vecinos salen a barrer la banqueta frente a sus casas, pero más que un hábito de higiene, es una herencia prehispánica. Sabemos que para los mexicas, mantener el cuerpo y el entorno limpio era sinónimo de armonía, barrer era un acto ritual de purificación que mantenía el equilibrio cósmico.
En el códice Mendoza de 1542, se consignan las diferentes etapas en la estricta educación de las infancias mexicas. A partir de los 4 años, niños y niñas debían comenzar a contribuir en las tareas del hogar, a partir de los 12 años, el castigo por rebeldía o pereza era barrer la casa y la calle de noche. Según las crónicas de fray Bernardino de Sahagún, en Tenochtitlan, calzadas, templos y habitaciones eran barridas cotidianamente a primera hora del día; quienes no lo hacían sufrían castigos físicos. Incluso en mitos fundadores, como el del nacimiento de Huitzilopochtli, la diosa madre, Coatlicue, se encontraba barriendo cuando cayó del cielo la bola de plumas de colibrí que engendró al dios solar.
Aunque probablemente la mayoría de los mexicanos no conozcan el origen de este hábito, lo hacen porque los padres mexicanos siempre nos recuerdan que para tener un alma tranquila hay que tener la casa limpia: la suciedad llama al caos.
Carrera de melones en Xalapa
Todo empezó en 2004 cuando un grupo de estudiantes universitarios ideó un falso documental sobre una “antigua tradición ancestral”. Según el guion, los habitantes del barrio de Xallitic cada año entrenaban melones y los hacían competir haciéndolos rodar a toda velocidad por sus calles empinadas. Los creadores decidieron aprovechar el cierre de calles por las fiestas patrias y el 15 de septiembre, en un ambiente festivo, comenzaron el rodaje del mockumental. Lo sorprendente fue que los transeúntes, espontáneamente, comenzaron a echar porras, aplaudir e incluso apostar por los melones. Ante el entusiasmo, el grupo de amigos decidió organizar la carrera al año siguiente. Con el tiempo, la “tradición” tomó fuerza y se popularizó.
Actualmente, cada 15 de septiembre, xalapeños y visitantes consiguen melones, los “entrenan”, los decoran y los bautizan; ya no sólo se premia al melón más rápido, sino también al melón mejor caracterizado. Además de la carrera cuesta abajo, se realiza una pasarela de los melones y sus creadores, donde se valora la creatividad y el humor en los diseños de cada fruto. “El melón más guapo” es elegido con el aplauso de los asistentes.
Los ganadores reciben la ovación del público y los regalos que donan los comerciantes de la zona. Los presentes van desde cenas en restaurantes y cortes de cabello hasta sesiones con psicólogos de la comunidad.
Los changuitos miones de Chapultepec
Durante los años ochenta, se realizó una gran remodelación que mantuvo al Zoológico de Chapultepec cerrado durante cuatro años. Los comerciantes de la zona sufrieron un fuerte golpe económico, lo que motivó que uno de ellos creara a los emblemáticos changuitos. Al principio era un pequeño juguete hecho con esponja, pero con el tiempo se fue perfeccionando; lo confeccionaron con alambres para que pudiera agarrarse del cuerpo de sus dueños, le agregaron un mecanismo con manguera para lanzar agua e incluso hay comerciantes que han innovado poniéndole pequeñas máscaras de luchador o sombreros de charro.
Al día de hoy es parte de la tradición comprar un changuito cuando se visita el zoológico; personas de todas las edades se pasean por el bosque con estos juguetes sobre la cabeza o agarrados de sus brazos. Su popularidad es tanta que el Castillo de Chapultepec ha tenido que poner a disposición una “Guardería de changuitos” donde los primates son resguardados mientras sus dueños visitan el museo.
Limosneros con garrote, 1961.
Guardería de changuitos.
Broches de novedad: del patito kawaii al elote con chile
La moda asiática de los broches comenzó con el de plantita, ese brote que surge en las cabezas de los personajes tiernos de anime como un reflejo de emociones o pensamientos nacientes. Después siguieron los patitos de hule, utilizados para expresar optimismo y amabilidad en Japón, Corea y China.
Sin embargo, cuando la tendencia llegó al Zócalo de la Ciudad de México, la creatividad de los comerciantes se echó a andar y los broches para la cabeza se volvieron cada vez más complejos y divertidos. Los patitos kawaii que comenzaron con tímidos moñitos, rápidamente incorporaron luces y accesorios para cada ocasión, sombreros de charro en septiembre, gorros de Santa Claus en Navidad, sombreros orientales en el Año Nuevo Chino…
Poco a poco, y con el afán de vender, los comerciantes fueron innovando y adaptando sus creaciones al humor de los consumidores. De repente, aparecieron en el mercado broches con figuras de elotes preparados, micheladas y hasta sopas Maruchan.
Aunque se trata de una costumbre bastante reciente, ha sido adoptada con alegría por los visitantes del Centro Histórico de la Ciudad. Su éxito surge, quizás, de la autoderisión, el buen humor y hasta la glotonería de los mexicanos.
@elcrilon De donde salio esta moda de ponerse plantitas ennla cabeza?
♬ sonido original - El Crilon
La danza de la iguana
En México viven 20 especies diferentes de iguanas. Desde Sinaloa hasta Chiapas, estos reptiles son parte de la vida cotidiana de muchos mexicanos, pero en Guerrero ocupan un lugar muy especial. En particular en la región de la Costa Chica, este animalito es el protagonista de una de las costumbres más arraigadas de la población: la danza de la iguana.
La iguana es un son de artesa, combina la música de instrumentos de cuerda con el zapateado en una tarima que funge como percusión. Se cree que este tipo de música y baile surgió durante el Virreinato y que fue fuertemente influenciado por la cultura de los pueblos afromexicanos.
La letra del son habla de manera satírica del comportamiento de la iguana, armando un juego en doble sentido con el comportamiento del hombre. Durante esta danza de cortejo, el hombre imita los movimientos de la iguana y la mujer huye coquetamente de él mientras zapatea. Entre movimientos acrobáticos y teatrales, la iguana salta, saca la lengua, muerde su pañuelo o su sombrero e intenta colarse debajo de la falda de la bailarina.
Esta es probablemente una de las danzas más festivas y alegres del folclor mexicano, una tradición profundamente arraigada que se sigue transmitiendo de generación en generación. Es, sin duda, un símbolo de la identidad guerrerense.
@erikfabianh ¡Qué maravilla presenciar "El baile de la iguana" por el Ballet Folklórico de Amalia Hernández! 💃✨ Me transporta a las raíces de nuestra cultura mexicana. Cada movimiento es una expresión vibrante de nuestras tradiciones. 🇲🇽 ¡Es un espectáculo que llena el alma de alegría! Un verdadero tesoro artístico que debemos apreciar. ¡Totalmente recomendado! #BalletFolklórico #laiguana #guerrero #fyp #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ♬ La Iguana - Dinastya Angelito
@kkasandra93 Que Bonito Bailan Estos Niños 🥰 Gracias profa @yaqii🍄 #bailedelaiguana #folklor #bailes ♬ La Iguana - Dinastya Angelito
@putlequeando El baile de la iguana 🦎 de loma bonita #Oaxaca #Guelaguetza2026 ♬ sonido original - PUTLEQUEANDO
Desfiles y ceremonias escolares
Es bien sabido que la formación cívica en México ocupa un lugar fundamental en la educación de los niños. Todos los lunes en las escuelas, los alumnos organizan una ceremonia donde cantan el himno nacional, hacen el saludo, el juramento a la bandera y presentan las efemérides de la semana. Por sí misma, esta tradición podría parecer excesiva en algunas culturas, pero lo que sucede durante los desfiles, festivales y fiestas patrias rebasa cualquier expectativa, por exagerda que pueda ser.
En el pueblo de Ameca, Jalisco hay una tradición que lleva más de 45 años, durante las fiestas patrias, los alumnos de la primaria Niños héroes, hacen una representación de la Batalla de Chapultepec contra el ejército estadounidense que incluye la interpretación del cadete Juan Escutia lanzándose al vacío envuelto en el lábaro patrio.
@asesinoindulgente Loret de Mola sigue con sus Fake news #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ♬ sonido original - asesino indulgente





















